En las últimas semanas, estamos sufriendo jornadas de intensa lluvia. Y, es que, las lluvias intensas, cada vez más frecuentes debido a los patrones climáticos cambiantes, representan un factor de riesgo significativo en el entorno laboral. Más allá de las molestias que puedan ocasionar, las precipitaciones torrenciales pueden generar una serie de peligros que es crucial identificar y prevenir para garantizar la seguridad de los trabajadores. Hoy, en Novagés hablamos sobre los riesgos laborales con lluvia intensa y qué medidas se deben adoptar.

Riesgos laborales con lluvia intensa

En España, donde las lluvias pueden ser intensas y repentinas, es fundamental que tanto empresas como empleados estén preparados para afrontar estas condiciones climáticas adversas.

Entre los principales riesgos laborales cuando llueve intensamente, están los resbalones, tropiezos y caídas. Las superficies mojadas, ya sean suelos interiores, aceras, escaleras o zonas de trabajo exteriores, se vuelven extremadamente resbaladizas. Esto aumenta considerablemente el riesgo de caídas al mismo nivel, que pueden ocasionar desde contusiones leves hasta fracturas graves.

Por otro lado, para aquellos trabajadores que deben desplazarse o realizar tareas de transporte, están los riesgos en la conducción. La lluvia intensa reduce la visibilidad, dificulta la adherencia de los neumáticos a la calzada y aumenta el riesgo de aquaplaning. Esto incrementa la probabilidad de accidentes de tráfico.

En cuanto al riesgo eléctrico, la combinación de agua y electricidad es altamente peligrosa. Las lluvias intensas pueden provocar cortocircuitos, inundaciones en zonas con instalaciones eléctricas o contacto accidental con cables dañados, generando riesgo de electrocución.

Otra cuestión a tener en cuenta es que, el viento fuerte que a menudo acompaña a las lluvias intensas puede provocar la caída de objetos. Es el caso de ramas de árboles, tejas, carteles u otros objetos mal asegurados, representando un peligro para los trabajadores que se encuentren en las inmediaciones.

A su vez, en zonas propensas a inundaciones, las lluvias torrenciales pueden anegar rápidamente los lugares de trabajo. De este modo, dificultaría el acceso o la salida, dañando equipos y materiales, y generaría riesgos sanitarios por la contaminación del agua.

Al mismo tiempo, los trabajadores que realizan tareas al aire libre bajo la lluvia intensa están expuestos a bajas temperaturas y alta humedad. Esto puede aumentar el riesgo de hipotermia, enfermedades respiratorias y otros problemas de salud.

Riesgos específicos para trabajadores al aire libre y en interiores

Sectores como la construcción, la agricultura, la jardinería, los servicios de reparto o el mantenimiento de infraestructuras se ven especialmente afectados. Se enfrentan a riesgos adicionales como el deslizamiento de terrenos, la dificultad para operar maquinaria o la exposición a rayos en caso de tormenta eléctrica.

Por su parte y, aunque en menor medida, las lluvias intensas también pueden generar riesgos en interiores. Por ejemplo, las goteras, filtraciones de agua que hagan los suelos resbaladizos o problemas con instalaciones eléctricas.

La prevención es clave

Para mitigar los riesgos laborales asociados a las lluvias intensas, es fundamental implementar una serie de medidas preventivas tanto a nivel empresarial como individual.

Desde la evaluación de los riesgos, hasta la implementación de procedimientos de trabajo seguros, pasando por los EPI, la señalización y mantenimiento de las instalaciones.

Finalmente, una monitorización de la previsión meteorológica es fundamental para aplicar medidas adicionales.