El Ministerio de Sanidad ha anunciado un plan de salud mental con unidades de emergencia para los afectados por la DANA que devastó Valencia el 29 de octubre de 2024. Esta iniciativa busca mitigar los problemas psicológicos de las personas afectadas y establecer un sistema de intervención psicosocial ágil y eficaz. Hoy, en el blog de Novagés, hablamos sobre estas unidades de salud mental para afectados por la DANA.

Unidades de salud mental para afectados por la DANA

El Ministerio de Sanidad ha anunciado la creación de nueve Unidades de Salud Mental de Emergencias (USME) en los municipios más afectados por la DANA. Estas unidades estarán integradas por 42 profesionales y se espera que comiencen a operar a principios de 2025

El primero de sus objetivos es proporcionar apoyo psicosocial a las personas afectadas. Así, abarcará desde primeros auxilios psicológicos hasta intervenciones especializadas para casos graves.

También buscan reducir la incidencia de trastornos como ansiedad y depresión, y fortalecer los recursos comunitarios para facilitar la recuperación y el retorno a la normalidad.

Las USME operarán bajo un sistema de apoyos complementarios en cuatro niveles.

En primer lugar, la respuesta inmediata. Es decir, la atención a necesidades básicas y provisión de primeros auxilios psicológicos en la fase inicial de la emergencia.

En segundo lugar, el apoyo comunitario y familiar. Se tratará de intervenciones grupales para fortalecer el tejido social y promover la resiliencia, con especial atención a niños y adolescentes.

A su vez, contarán con atención individual y grupal para personas con sufrimiento moderado y grupos vulnerables que requieran apoyo terapéutico.

Por último, se coordinarán con redes de atención especializada para personas que presenten cuadros clínicos más graves, como el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

Cada unidad estará conformada por equipos multidisciplinares que incluyen psicólogos, personal sanitario y profesionales con formación en intervención comunitaria y emergencias. La composición específica de cada equipo se ajustará según las necesidades particulares de cada zona afectada.

Se prevé que las USME estarán operativas durante un mínimo de 12 meses, con posibilidad de extensión a 15 meses o más, dependiendo de las necesidades en cada área. Este modelo de intervención está diseñado para activarse de forma urgente y coordinada en futuras catástrofes, adaptándose a las características y requerimientos del territorio afectado.