Dentro del mundo laboral, existen muchos términos que escuchamos a menudo, pero que no siempre sabemos determinar a qué se refieren. Uno de ellos es el presentismo laboral, del que hablamos hoy en nuestro blog de Novagés.

Qué es el presentismo laboral

El presentismo laboral es un fenómeno que se ha convertido en una preocupación creciente en el ámbito laboral.

En concreto, se refiere a la situación en la que los empleados acuden al trabajo, pero no son productivos durante su jornada laboral. Aunque el término «presentismo» originalmente se utilizaba para describir la práctica de permanecer en el lugar de trabajo más allá de las horas requeridas, su significado ha evolucionado para abarcar una gama más amplia de comportamientos no productivos.

Así, el presentismo laboral puede manifestarse de diversas formas, como la procrastinación, la falta de compromiso, la distracción constante o la realización de tareas no relacionadas con el trabajo.

Aunque puede ser difícil de detectar, el presentismo laboral puede tener un impacto significativo en la productividad y el bienestar general de los empleados.

Qué puede causarlo

Entre las causas más frecuentes del presentismo laboral están la desmotivación, estrés, problemas personales o un ambiente laboral tóxico. Todos ellos pueden llevar a los trabajadores a «estar» sin estar realmente presentes.

Por otro lado, en un contexto laboral inestable, el miedo al despido puede empujar a los empleados a acudir a trabajar incluso cuando no están en condiciones óptimas.

A la vez, la presión por cumplir objetivos, la falta de flexibilidad o el exceso de horas de trabajo pueden contribuir al presentismo.

Finalmente, a nivel de salud, dolores crónicos, fatiga, depresión u otras condiciones pueden afectar el rendimiento laboral sin ser visibles.

Cuáles son sus consecuencias

El impacto del presentismo es considerable tanto para el empleado como para el empleador.

De este modo, para el empleado, estar presente en el trabajo mientras se enfrenta a problemas de salud puede llevar a un deterioro de su bienestar y a una disminución en la calidad de vida.

Por su parte, para el empleador, el presentismo puede resultar en una reducción de la productividad, la calidad del trabajo y la moral del equipo, así como en un aumento de los errores y accidentes laborales.

En definitiva, el presentismo laboral es un problema real que afecta a empresas y trabajadores. Abordarlo de manera proactiva mediante la creación de una cultura de trabajo saludable, flexible y comprensiva, es fundamental para mejorar la productividad, el bienestar y la salud de todos.