Con la declaración del estado de alarma a causa del coronavirus, la gran mayoría de las actividades laborales se han visto suspendidas. Sin embargo, sectores como las peluquerías pueden seguir prestando servicio, con una serie de restricciones. Hoy en Novagés hablamos sobre los riesgos laborales en peluquería.

Cuáles son los riesgos laborales en peluquería

Las peluquerías en España pueden seguir funcionando, siempre que den servicio a domicilio. Es decir, la idea es poder garantizar la higiene y bienestar de las personas más vulnerables. Es el caso de personas mayores o con problemas de movilidad, que no pueden asearse el cabello por sí mismas.

Dejando a un lado los riesgos añadidos por trabajar durante la pandemia, analizaremos los riesgos laborales habituales en el día a día de la peluquería.

Caídas en el puesto de trabajo

Dentro de los riesgos laborales en peluquería más habituales están las caídas, tanto al mismo nivel, como a diferente nivel. Pueden producirse por diferentes motivos.

Por un lado, por trabajar en suelos deslizantes, por líquidos derramados, obstáculos en el área de trabajo o uso de calzado no apropiado.

Por otro lado, el uso de escaleras o taburetes para acceder a determinadas zonas de la peluquería, también pueden provocar caídas.

Son riesgos que se pueden prevenir fácilmente. Por ejemplo, mediante la instalación de suelos antideslizantes, el uso de calzado adecuado y el uso de elementos estables para acceder a diferentes niveles. También son primordiales el orden y limpieza en el puesto de trabajo.

Golpes, choques, pinchazos y cortes con las herramientas de trabajo

Los profesionales de peluquería manejan una serie de herramientas potencialmente peligrosas. Entre ellas están las tijeras y las navajas, con las que se pueden cortar o pinchar si no se utilizan o guardan de manera adecuada.

Además, lo habitual es utilizar carritos donde almacenar el material necesario y transportarlo para facilitar el trabajo. Es fácil tropezar con ellos si no se organiza bien el espacio en la peluquería.

Riesgos térmicos y eléctricos

El uso de secadores de mano, planchas de pelo, tenacillas, secadores fijos, lámparas de infrarrojos y otros dispositivos de secado conllevan riesgos térmicos importantes. Una manipulación incorrecta puede dar lugar a quemaduras de diversa consideración.

Asimismo, el uso de aparatos eléctricos puede derivar en riesgos por electrocución, quemaduras, incendios y explosiones.

Para evitarlos, además de utilizar los equipos de protección térmicos necesarios, como por ejemplo los guantes, todos los equipos eléctricos deben mantenerse en perfectas condiciones.

Deberán realizarse las inspecciones periódicas de las instalaciones eléctricas, verificando el perfecto estado del cableado y de los apartaos que se utilizan. También deberán alejarse las sustancias inflamables y los líquidos de cualquier instalación eléctrica, aparato y fuente de calor.

Riesgos químicos

Uno de los riesgos laborales en peluquería más peligroso por su invisibilidad es la exposición a agentes químicos. En las peluquerías se trabaja con tintes, disolventes, alcoholes, etc.

Una manipulación incorrecta de estas sustancias puede derivar en problemas cutáneos, respiratorios, quemaduras, alergias e intoxicaciones, entre otros.

Para prevenirlos, se han de seguir rigurosamente las indicaciones de cada fabricante. Además, los trabajadores deberán recibir la formación laboral pertinente y dispondrán de equipos de protección durante la manipulación de estos productos.

Riesgos físicos

En cuanto a los riesgos físicos, están los derivados de las condiciones ambientales del puesto de trabajo  y los derivados de la carga de trabajo.

Para garantizar la seguridad en la peluquería, la temperatura, la luz y humedad deben ser adecuadas. Solo de este modo el trabajo se realizará de manera confortable, segura y sin molestias.

En cuanto a la carga de trabajo, la repetición de movimientos y posturas no ergonómicas puede desencadenar en problemas físicos. Los más habituales son problemas musculares, articulares y de tendones, sobre todo en la mitad superior del cuerpo. Esto abarca la zona del cuello, espalda, brazos, manos y hombros.

Riesgos psicosociales

La sobrecarga de trabajo suele hacer mella en las peluquerías. Por ello, es habitual encontrar problemas de ansiedad, depresión, fatiga, etc.

Una vez más, la formación en prevención de riesgos laborales es fundamental para evitar estos riesgos laborales en peluquería. En Novagés formamos a todo tipo de colectivos para que el trabajo se realice de forma segura.