En la anterior entrada os hablamos sobre el tecnoestrés: qué es, qué tipos hay y qué consecuencias acarrea. Hoy en Novagés ofrecemos diferentes pautas para combatir el tecnoestrés.

Pautas para combatir el tecnoestrés

Existen diversas maneras de prevenir, afrontar y combatir el tecnoestrés. Todo dependerá de cuál sea la causa y a qué ámbitos esté afectando.

Una correcta formación

Para algunas personas, sobre todo las de mayor edad, el uso de las TIC puede ser algo estresante. La falta de práctica o de conocimientos puede que cualquier trabajo con ellas se vuelva una pesadilla.

Por eso, es necesario formarse adecuadamente para aprender a utilizarlas. Muchas empresas facilitan esta formación a los trabajadores o asignan compañeros que ejercen de tutores para quienes están aprendiendo.

Nadie nace aprendido y la práctica hace al maestro, dos buenos refranes que deberíamos aplicar en nuestro día a día.

Planifica tu trabajo

En todo puesto de trabajo es necesario una correcta planificación. Se debe priorizar entre las tareas a realizar cada día y marcarse objetivos alcanzables dentro de la jornada.

Si existen cosas que no pueden esperar, pero se necesita ayuda, debe pedirse. Delegar trabajo siempre que sea posible es una manera de descargar estrés y conseguir las metas marcadas.

Separa la vida laboral de la personal

Un punto fundamental para combatir el tecnoestrés es no llevarse trabajo a casa. La jornada de trabajo finaliza y empieza la vida personal.

Aunque pueda parecer difícil, se debe intentar desconectar de la vida laboral y disfrutar plenamente de la vida personal. Una buena manera de lograrlo es realizar actividades que nos llenen a nivel personal. Retomar el deporte o las aficiones que nos hacen sentir bien y rodearnos de familia y amigos con los que disfrutar del tiempo de ocio.

Cuidarse por dentro y por fuera

Para que el cuerpo y la mente funcionen como un reloj, debemos cuidar la alimentación y el estado físico. Una dieta equilibrada, junto a la práctica regular de ejercicio, nos hará sentirnos mejor. Incluir rutinas de relajación también puede contribuir a sentirse mejor.

Por último, no podemos olvidar un descanso adecuado. Es primordial dormir las horas suficientes para que el cerebro y el cuerpo se repongan de la actividad diaria.

Todas esta pautas reforzarán las defensas y el autoestima, evitando y aliviando situaciones de estrés.