Mientras que el término «burnout» o «síndrome del trabajador quemado» se ha popularizado para describir el agotamiento provocado por el exceso de trabajo, existe otra realidad laboral igualmente perniciosa, aunque menos visible: el boreout laboral. Hoy, en el blog de Novagés, hablamos sobre este concepto.
Qué es el boreout laboral
Este síndrome, fue acuñado a principios de la década de 2000 por los consultores suizos Peter Werder y Philippe Rothlin. En concreto, el boreout laboral, describe el aburrimiento crónico y la falta de satisfacción laboral. Estos suelen estar derivados de una subcarga de trabajo, la ausencia de tareas desafiantes o la sensación de que las habilidades y capacidades del empleado no se están utilizando.
Lejos de ser una situación idílica donde se trabaja poco y se cobra igual, el boreout puede tener consecuencias devastadoras para la salud mental y el bienestar de los trabajadores, así como para la productividad y el ambiente laboral de las empresas.
Síntomas del boreout
Los síntomas del boreout pueden ser sutiles al principio, pero con el tiempo se intensifican.
Sin embargo, hay varias señales que pueden indicarlo. Una de ellas es el aburrimiento constante, acompañado de una sensación persistente de tedio y falta de interés en las tareas diarias.
Otra es la falta de motivación, que conlleva dificultad para concentrarse y realizar incluso las tareas más sencillas.
A su vez, suele aparecer el sentimiento de inutilidad, es decir, la percepción de que el trabajo realizado no tiene valor ni propósito.
Todo ello viene acompañado de frustración, descontento, malestar general, procrastinación y disminución de la productividad.
También puede darse el presentismo, que significa estar físicamente en el trabajo pero mentalmente ausente, dedicando tiempo a actividades personales o simplemente «haciendo como que se trabaja».
Finalmente, en algunos casos, el boreout puede manifestarse a través de dolores de cabeza, problemas de sueño o fatiga crónica.
Consecuencias para trabajadores y empresas
El boreout no es simplemente una «pereza» pasajera. Sus efectos pueden ser profundos y perjudiciales, por ejemplo, para la salud mental. De hecho, puede derivar en problemas de ansiedad, depresión, baja autoestima e incluso sentimientos de culpa por no sentirse «suficientemente ocupado».
Aunque parezca paradójico, el boreout puede ser tan perjudicial para la productividad como el burnout, ya que los empleados desmotivados rinden menos y cometen más errores.
A la vez, la frustración y el descontento pueden llevar a un aumento del absentismo laboral y a una mayor rotación de personal.
Además, un ambiente de trabajo donde varios empleados sufren boreout puede volverse apático y desmotivado.
En definitiva, el boreout laboral es una realidad que no debe ser ignorada. Reconocer sus síntomas, comprender sus causas y tomar medidas para abordarlo es fundamental para garantizar el bienestar de los trabajadores y la salud de las organizaciones. Un empleado comprometido y estimulado es un empleado más feliz y productivo.
Totalmente de acuerdo se pierde toda relacion personal con sigo mismo anteponiendo la relacion de pareja y la relacion como familia por que, es mas importante los resultados y compromiso con la empresa por factor dinero