En la era de la tecnología avanzada, los drones han emergido como herramientas poderosas en numerosos campos, incluyendo la prevención de riesgos laborales. Su capacidad para acceder a áreas difíciles y recopilar datos valiosos los convierte en aliados clave para mejorar la seguridad en el trabajo. Por eso, hoy en Novagés hablamos del papel de los drones en la prevención de riesgos laborales.

Drones en la prevención de riesgos laborales

Los drones, también conocidos como UAV (vehículos aéreos no tripulados), son una tecnología que tiene un gran potencial para la prevención de riesgos laborales. Pueden utilizarse para realizar tareas peligrosas o difíciles para los humanos, como inspeccionar infraestructuras peligrosas, supervisar trabajos en altura o realizar tareas de rescate.

Así, el uso de drones en la prevención de riesgos laborales, presenta numerosas ventajas.

Por un lado, reducen el riesgo de accidentes, ya que pueden realizar tareas que son peligrosas o difíciles para los humanos.

Por otro lado, mejoran la eficiencia, al facilitar gestiones de forma más rápida y eficiente que los humanos, lo que libera a los trabajadores para realizar otras tareas.

A la vez, ofrecen una visión de 360 grados de una zona, lo que permite a los trabajadores identificar riesgos que podrían pasar desapercibidos desde el suelo.

Aplicaciones de los drones en tareas preventivas

Son muchas las posibles aplicaciones de los drones en la prevención de riesgos laborales.

Buen ejemplo de ello es la inspección de infraestructuras peligrosas, como torres de alta tensión, plantas químicas o presas.

También se pueden utilizar para supervisar trabajos en altura, como la construcción de edificios o el mantenimiento de líneas eléctricas. Esto puede ayudar a garantizar la seguridad de los trabajadores.

Al mismo tiempo, son muy útiles para realizar tareas de rescate en zonas de difícil acceso, como incendios forestales o accidentes de tráfico.

No obstante, el uso de drones en la prevención de riesgos laborales está sujeto a una serie de requisitos legales, que varían en función de la legislación de cada país. En general, los drones deben estar registrados y pilotados por un operador cualificado. Además, los drones deben cumplir con las normas de seguridad para evitar accidentes.