Los vendedores ambulantes son una parte vital de la economía urbana en muchas ciudades alrededor del mundo. Sin embargo, esta forma de empleo viene acompañada de una serie de riesgos laborales que a menudo son pasados por alto. Hoy en Novagés analizamos los riesgos laborales de los vendedores ambulantes en su día a día.

Riesgos laborales de los vendedores ambulantes

En primer lugar, hemos de pensar que los vendedores ambulantes trabajan al aire libre, lo que los expone a condiciones climáticas extremas.

Así, en verano pueden sufrir golpes de calor o deshidratación debido a las altas temperaturas, mientras que en invierno, el frío intenso puede provocar hipotermia o congelaciones.

Estas condiciones no solo son incómodas, sino que también pueden tener graves consecuencias para la salud.

En segundo lugar, la seguridad es una preocupación constante para los vendedores ambulantes. Al trabajar en la calle, están expuestos a robos y asaltos.

Además, en algunos lugares, enfrentan acoso o violencia por parte de autoridades locales o de otros vendedores. La falta de un entorno laboral seguro y controlado aumenta significativamente los riesgos a los que se exponen.

Al mismo tiempo, la naturaleza del trabajo ambulante conlleva una gran inestabilidad financiera. Los ingresos pueden variar considerablemente de un día a otro, lo que dificulta la planificación financiera a largo plazo.

Por otro lado, muchos vendedores ambulantes carecen de acceso a seguros de salud, pensiones y otros beneficios laborales, lo que los deja vulnerables en caso de enfermedad o accidente.

No podemos olvidar que el trabajo físico que implica ser vendedor ambulante puede tener consecuencias para la salud. Esto incluye problemas musculoesqueléticos derivados de cargar peso constantemente o de mantener posturas inadecuadas durante largas horas. El esfuerzo repetitivo y la falta de equipos ergonómicos adecuados pueden provocar lesiones a largo plazo.

En otro orden de cosas, los vendedores ambulantes a menudo trabajan en entornos urbanos con alta contaminación. La exposición continua a gases de escape de vehículos y a otros contaminantes puede tener un impacto negativo en su salud respiratoria. Además, la falta de acceso a instalaciones sanitarias adecuadas puede aumentar el riesgo de enfermedades.

Riesgos psicosociales

Finalmente, el estrés es un aspecto significativo de ser vendedor ambulante. La presión por vender, la incertidumbre de los ingresos y la necesidad de estar constantemente alerta pueden llevar a una carga mental considerable.

Este estrés crónico puede tener efectos perjudiciales en la salud mental y física.