Ahora que el verano está llegando a su fin, toca echar la vista atrás y darse cuenta de los graves incendios que han dañado la masa forestal española. Precisamente, hoy en Novagés hablamos de los riesgos laborales en silvicultura, la disciplina que se encarga de cuidar y gestionar nuestros bosques y montes.

Principales riesgos laborales en silvicultura

La silvicultura forma parte del sector agrario, uno de los más tradicionales que sigue registrando todavía demasiados accidentes laborales.

Los trabajos forestales engloban actividades muy diversas, por lo que los riesgos a los que se enfrentan sus trabajadores también lo son.

No obstante, podemos clasificar los riesgos laborales en silvicultura en cuatro grandes grupos.

Riesgos mecánicos

Son los derivados del uso de maquinaria específica para el trabajo. Es el caso de los diferentes aperos del campo o máquinas portátiles como las motosierras o desbrozadoras.

Riesgos químicos

Surgen por la exposición a diferentes sustancias potencialmente peligrosas. Puede tratarse de exposición por contacto o por inhalación.

Además, deben tenerse en cuenta los riesgos biológicos naturalmente presentes en su entorno laboral, como hongos y bacterias. También están expuestos a mordeduras de animales o picaduras de insectos.

Riesgos físicos

Se trata de los riesgos relacionados con el entorno donde se trabaja y las condiciones meteorológicas durante la actividad. Por ejemplo, riesgos térmicos por exposición a frío y calor, lluvia, tormentas o viento.

De hecho, el terreno donde se trabaja es el responsable de gran parte de los accidentes laborales del sector, como las caídas. En ocasiones, son lugares de difícil acceso, o con suelos poco estables, en los que la climatología tiene un importante papel.

Riesgos ergonómicos

En este caso, hace referencia a las condiciones de trabajo, las posturas durante la actividad y al uso de maquinaria o herramientas específicas.

Cada vez se utiliza más maquinaria en la silvicultura. Por tanto, los trabajadores están expuestos a ruidos, vibraciones, sobreesfuerzo por pesos elevados de las máquinas, así como los riesgos adicionales del uso de dicha maquinaria.

Por otro lado, el esfuerzo físico puede derivar en dolor de espalda o lesiones musculoesqueléticas de diversa gravedad.

Cómo prevenir los riesgos laborales en silvicultura

Como siempre, una buena formación es fundamental para prevenir los posibles riesgos laborales en silvicultura. Es fundamental saber cómo es el entorno, las herramientas, el uso de los diferentes tipos de maquinaria y sus riesgos y cómo actuar en caso de accidente.

Por otro lado, es necesario aplicar medidas preventivas tan importantes como los EPI. Entre ellos, ropa de protección, mascarillas, botas o calzado de seguridad, gafas o pantallas de protección ocular, guantes, caso de seguridad y protectores auditivos.

En Novagés impartimos la formación necesaria para cada sector, ocupándonos también de la prevención técnica y de la vigilancia de la salud. Contacte con nosotros para ampliar información.