La vida laboral nos obliga a mantener el cuerpo y la mente activos. Por eso, cuando llega la jubilación, muchas personas experimentan un frenazo en la salud. De hecho, son numerosos los estudios que tratan sobre la relación entre la jubilación y el deterioro cognitivo, de la que hablamos hoy en Novagés.

Relación entre la jubilación y el deterioro cognitivo

Mucha gente vive anhelando el momento de jubilarse para dedicarse a la vida contemplativa. Sin embargo, hay motivos de peso para plantearse seriamente retrasar la jubilación.

Así lo determinan diferentes estudios, realizados en países como Estados Unidos, China, Francia o Alemania. En ellos se afirma, entre otros datos relevantes, que retrasar la jubilación ralentiza la aparición del deterioro cognitivo.

¿Por qué sucede esto? Mientras las personas trabajan, independientemente del sector al que pertenezcan, su raza o su sexo, mantienen su mente ocupada. Seguir una rutina de trabajo, recordar citas, reuniones, relacionarse con otras personas, o incluso tener otras a cargo, hace que el cerebro trabaje casi sin darnos cuenta.

En cambio, el gran problema de la jubilación, sobre todo cuando es de manera anticipada, es que de la noche a la mañana muchas personas encuentran un vacío en su vida. Sin obligación de levantarse por las mañanas, de llevar una rutina de actividad, de salir de casa, etc., el cerebro deja de recibir estímulos cotidianos y puede acelerarse el deterioro cognitivo, como el causante del Alzheimer.

Cómo evitar dicho deterioro

La principal recomendación consiste en mantener la actividad mental e intelectual durante toda la vida. No es necesariamente imprescindible renunciar a la esperada jubilación, ya que hay muchas maneras  de ejercitar la mente.

Además de la consabida lectura, actos tan sencillos como realizar pasatiempos (crucigramas, sopas de letras, sudokus, solitarios…) ayudan bastante. También son cada vez más frecuentes los cursos para personas mayores, como la Universidad de la experiencia, que se lleva a cabo en diferentes comunidades autónomas.

Otras actividades como viajar, visitar museos, llevar una vida social activa, realizar ejercicio físico y disfrutar de la naturaleza son también recomendables. Por último, seguir hábitos alimenticios saludables, reduciendo o eliminando el consumo de alcohol y tabaco, favorece una vida sana.

Mientras tanto, hasta que llegue la jubilación, en Novagés nos encargamos de proteger la salud de los trabajadores de todo tipo de empresas, mediante la prevención técnica, la vigilancia de la salud y la formación en Prevención de Riesgos Laborales.