Más allá de los accidentes laborales que generan lesiones físicas evidentes, existen aquellos que afectan la salud de los trabajadores de manera silenciosa y a largo plazo: los accidentes laborales no traumáticos.

Estos eventos, a menudo subestimados, pueden ocasionar graves daños a la salud física y mental de los empleados, con repercusiones significativas tanto para ellos como para las empresas.

Hablamos de ellos en nuestro blog de Novagés.

Qué son los accidentes laborales no traumáticos

Los accidentes laborales no traumáticos se definen como aquellos eventos que, ocurridos en el ámbito laboral, provocan daños a la salud de los trabajadores sin generar lesiones físicas visibles o inmediatas.

Estos daños pueden manifestarse a corto, mediano o largo plazo, afectando tanto el bienestar físico como mental de los empleados.

Entre los accidentes laborales no traumáticos se encuentran las enfermedades musculoesqueléticas. Están causadas por posturas inadecuadas, movimientos repetitivos o sobrecarga física en el trabajo.

También entran en este grupo las enfermedades respiratorias. Pueden derivarse de la exposición a agentes contaminantes como polvo, humos o gases presentes en el ambiente laboral.

Las enfermedades infecciosas y parasitarias por bacterias, virus, parásitos y otros agentes patógenos que se encuentran en el entorno laboral.

Por otro lado, las enfermedades dermatológicas, producidas por el contacto con sustancias irritantes o alérgenas en el lugar de trabajo.

A su vez, está el estrés laboral, ocasionado por exceso de trabajo, cargas de trabajo excesivas, acoso laboral o falta de control sobre el trabajo.

No podemos olvidar las enfermedades endocrinas, causadas por alteraciones en la función endocrina, como la hipertensión y la diabetes.

Por su parte, están las neoplasias, tumores que pueden ser causadas por exposición a agentes carcinógenos en el entorno laboral.

Finalmente, los trastornos psicosociales, como ansiedad, depresión o burnout, generados por factores psicosociales adversos en el entorno laboral.

Podríamos también nombrar las enfermedades del aparato locomotor, el genitourinario, las del sistema digestivo y el cardiocirculatorio.

Los accidentes no traumáticos pueden tener consecuencias graves para la salud y la productividad laboral. Es fundamental prevenir estos accidentes mediante la gestión de los riesgos psicosociales y la organización del trabajo, así como establecer políticas de promoción de la salud en las empresas.