Aunque no tenga tanta visibilidad como otras enfermedades, la realidad es que el ictus está muy presente en la actualidad. Hoy en Novagés hablamos sobre algunos síntomas que pueden ayudar a detectar un ictus en el entorno laboral y pueden contribuir a una rápida respuesta.

Indicios que ayudan a detectar un ictus en el entorno laboral

Al contrario de lo que sucede con otras dolencias, los síntomas del ictus son repentinos y bruscos. De alguna manera, facilitan su identificación.

Entre los síntomas más frecuentes que ayudan a detectar un ictus en el entorno laboral está la flacidez y parálisis facial. Es posible que la persona que está sufriendo un ictus tenga la mitad del rostro caído e inmóvil.

Ante la duda, una buena manera de comprobarlo es pedirle a esa persona que sonría. Si la mitad de la cara no se mueve, estamos ante un posible síntoma.

Otro de los indicios de que podemos estar frente a un ictus es la pérdida de movilidad y/o fuerza en un lado del cuerpo. Para comprobarlo, podemos pedirle a esa persona que levante los brazos.

Si le pedimos que camine en línea recta, podremos verificar si presenta problemas de estabilidad o equilibrio, otro de los posibles síntomas.

A veces no se presentan ninguno de los síntomas anteriores, pero sí notamos que la otra persona tienen dificultades para comprender lo que se le dice, problemas del habla o confusión.

En este caso, podemos averiguarlo realizando una pregunta sencilla y fácil de contestar.

También hay personas que cuando sufren un ictus tienen problemas de visión. Pueden ver borroso, ver doble o incluso perder la visión.

Sin embargo, otros síntomas son más difíciles de asociar con un ictus, como el dolor de cabeza muy fuerte y repentino.

Qué hacer al detectar un ictus en el entorno laboral

Si un trabajador o compañero presenta cualquiera de los síntomas descritos anteriormente, es vital avisar de inmediato a los servicios de emergencia (112).

Mientras llegan, es importante colocar a la persona que presenta síntomas con la cabeza y los hombros un poco más elevados que el resto del cuerpo. También es muy útil anotar detalles relevantes como la hora aproximada de inicio de los síntomas y cuáles han sido.

Durante este tiempo es fundamental no darle de comer ni beber, ni siquiera medicinas para aliviar los síntomas, ya que puede ser peligroso para su salud.

Cómo prevenir el ictus

Como hemos comentado anteriormente, el 90% de los casos de ictus pueden prevenirse con unas pautas saludables.

Primeramente, cuidando la alimentación a través de una dieta sana y variada, evitando exceso de grasas y alimentos procesados.

En segundo lugar, la actividad física contribuye a mejorar el estado general de salud, tanto a nivel físico como mental. Entre otras cuestiones, ayuda a mantener una adecuada salud cardiovascular.

Por otro lado, es interesante realizar actividades que ayuden a liberar estrés y a relajarse: deporte, meditación, yoga… Eso sin olvidar todo tipo de ejercicios que obliguen a nuestra mente a permanecer activa, como lectura, pasatiempos, juegos, etc.

Además de esto, es importante prescindir de hábitos poco saludables, como son el consumo de tabaco y todo tipo de drogas. También es conveniente moderar el consumo de alcohol.

Por último, los chequeos de salud ayudan a prevenir ésta y cualquier enfermedad. Si se detectan antes de que aparezcan los síntomas, es más probable que pueda curarse o tratarse a tiempo.