Aunque pueda parecer increíble, hay mucha gente en España con un problema de adicción al trabajo, pero no son conscientes de ello. Hoy en Novagés hablamos de la adicción al trabajo y las causas que pueden desencadenarla.

Qué es la adicción al trabajo

Podría definirse la adicción al trabajo como la necesidad imperiosa de trabajar de manera constante, asumiendo cada vez más responsabilidades a nivel laboral.

Cuáles pueden ser sus causas

Varios pueden ser los detonantes de esta adicción. Algunos de ellos son por cuestiones personales del trabajador, mientras que otros se asocian con el puesto de trabajo.

Por un lado, los problemas económicos pueden generar la necesidad de trabajar durante más tiempo para afrontar los pagos del día a día, así como deudas pendientes o diversos préstamos (casa, coche, etc.).

También asociada al dinero está la necesidad de encajar en la sociedad, manteniendo un estatus social o un nivel de vida similar al de los círculos que rodean al trabajador. Esta ambición excesiva por el poder y el dinero puede también ser un detonante.

Además de esto, los problemas personales de los trabajadores pueden hacer que se vuelquen en exceso en su empleo, dedicando más horas de las necesarias. De este modo, se evaden de ellos y posponen el momento de afrontarlos.

Por otro lado, una mala organización del propio trabajador para desempeñar sus funciones le puede llevar a realizar más horas de las debidas para conseguir sus objetivos laborales.

En ocasiones, la adicción al trabajo la padecen personas incapaces de delegar tareas a otros compañeros. También aquellas que no saben decir que no a sus superiores o compañeros, sobrecargándose de trabajo.

No obstante, otras veces es debido a una falta de organización del trabajo por parte de su empresa. Esto puede suceder tanto por falta de personal para llevar a cabo todas las tareas, como por sobrecarga a determinados empleados, por un control excesivo sobre los mismos o por una alta exigencia a los trabajadores.

Todo ello puede generar a los trabajadores la necesidad de realizar muchas horas extra para llegar a los objetivos que, de otra manera, podrían haberse planificado adecuadamente.