Prevenir el estrés térmico con IoT

Los avances tecnológicos están ayudándonos a conseguir un mundo más cómodo y seguro. Es el caso del IoT o Internet de las Cosas, que se está implementando en la prevención de riesgos laborales. Hoy en Novagés os hablamos de cómo prevenir el estrés térmico con IoT.

Qué es el estrés térmico en el trabajo

El estrés térmico es una sensación de malestar derivada de la exposición a temperaturas extremas, a las que el organismo no es capaz de adaptarse.

En el entorno laboral puede provocar incomodidad, bajo rendimiento, malestar general, sensación de fatiga, náuseas, calambres, sudoración excesiva, desorientación, etc. En caso de no poder controlarse, puede derivar en golpes de calor.

IoT como herramienta para prevenir el estrés térmico

Hoy en día, el IoT se utiliza para monitorizar muchos de los procesos que se realizan en los diferentes puestos de trabajo. Gracias a los sensores instalados se pueden controlar diferentes factores como humedad, temperatura, ruido, etc.

Una manera de prevenir el estrés térmico con IoT consiste en utilizarlo para recoger datos biométricos de los trabajadores. De esta manera, se pueden estudiar tanto las características del puesto de trabajo como la situación de salud del trabajador. Datos como su temperatura, frecuencia cardíaca, presión arterial, etc. pueden prevenir accidentes.

Modernización de los EPI

Por otra parte, además de estudiar los parámetros de los trabajadores y de su puesto de trabajo, la modernización de los EPI (Equipos de Protección Individual) ayudará en la Prevención de Riesgos Laborales.

Cada vez es más frecuente que los EPI incorporen nuevos mecanismos de seguridad. Por ejemplo, existen gafas y cascos capaces de detectar el cansancio en los conductores, pilotos y maquinistas. También se han presentado chalecos, guantes, botas y otros elementos que mejoran la seguridad laboral.

Estos dispositivos incorporan sensores de temperatura que previenen, entre otros, el estrés térmico.

Normalización de temperaturas en el entorno de trabajo

Una cuestión más complicada es la unificación de temperaturas en el trabajo, sobre todo en entornos como las oficinas.

Aquí, una vez más, el IoT puede facilitar la tarea de la regulación térmica. La instalación de sensores de temperatura en distintas zonas permite detectar las diferencias de temperatura. Estos envían los datos a los elementos de climatización, que buscarán el confort térmico para todos los trabajadores.

Para ello, se recomienda que existan diferentes puntos de emisión de frío y calor. De este modo, es más sencillo evitar problemas de estrés térmico.

Como conclusión, podemos afirmar que la tecnología puede ayudarnos mucho en la prevención de riesgos laborales. Un ejemplo claro es el IoT.