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Golpes de calor: el peligro de trabajar en verano

Estamos a punto de entrar en el verano y eso se empieza a notar en las temperaturas. Aunque para muchos el verano es sinónimo de vacaciones, otros muchos permanecerán en sus puestos de trabajo a la espera de su merecido descanso. En esta época calurosa es muy frecuente el aumento de los casos de golpes de calor en trabajadores. Hoy en Novagés hablamos sobre ello.

¿Qué son los golpes de calor?

Un golpe de calor o shock térmico es el sobrecalentamiento que sufre el cuerpo producido por la exposición prolongada a altas temperaturas o a la realización de esfuerzo físico a altas temperaturas.

Este problema surge cuando el cuerpo no es capaz de regular su temperatura. Esto sumado a la falta de hidratación puede provocar situaciones muy peligrosas para la salud.

En España suelen suceder en verano, cuando la temperatura ambiente asciende considerablemente. Hay que tener en cuenta que en algunos puntos superan con facilidad los 40ºC.

Hay que tener especial precaución cuando el calor llega de golpe o durante los primeros días de una ola de calor. Nuestro cuerpo todavía no ha podido aclimatarse y presenta mayor riesgo de sufrir un shock térmico.

Síntomas del golpe de calor

Entre los síntomas del golpe de calor están los dolores de cabeza y mareos, la temperatura corporal elevada, la sensación de debilidad, la pérdida de conciencia, los cambios de comportamiento, las palpitaciones, la sequedad y enrojecimiento de la piel, la hiperventilación, las nauseas y vómitos y los cambios en la respiración, entre otros.

¿Son graves los golpes de calor?

Los golpes de calor han de considerarse como algo urgente de tratar por su potencial gravedad. Además, aparecen rápidamente y si no se trata, pueden tener un desenlace fatal en pocas horas.

Cuando el cuerpo alcanza una temperatura demasiado alta (a partir de los 40ºC) la deshidratación puede causar fallos en diferentes órganos.

Qué hacer si alguien presenta síntomas de golpe de calor

Lo primero de todo será avisar a un profesional médico inmediatamente. Si no hay ninguno en la empresa en ese momento, se debe llamar al servicio de emergencia: 112. Actuar rápido es primordial.

Mientras llega la ayuda médica, se pueden seguir una serie de pautas. Primeramente se le llevará a una zona con sombra o más fresca. Por un lado, se quitará el exceso de ropa a la persona afectada, esto ayudará a reducir la temperatura corporal.

Por otro lado, es necesario intentar enfriarle. Podemos echar mano de agua fresca, rociando a la persona, o mojándole con una esponja, también se le puede abanicar o aplicar toallas empapadas en agua fría. Las zonas idóneas son la frente, el cuello, las axilas y la ingle.

Medidas de prevención para evitar los golpes de calor

Toda empresa que tenga trabajadores expuestos a altas temperaturas debe darles unas pautas importantes.

La vestimenta deberá ser ligera y transpirable, para evitar la acumulación de calor. Además, deberán mantenerse hidratados, bebiendo agua con regularidad.

Por otra parte, no podemos olvidar la protección solar. El uso de gorras, gafas de sol y protector solar son vitales para evitar un golpe de calor. No pueden olvidar renovar el protector cada cierto tiempo.

Los días de mayor calor, es normal que los trabajadores se tomen el trabajo con más calma. Lo primero es su salud y es posible que su cuerpo tarde varios días, incluso semanas, en aclimatarse.

Finalmente, las personas con problemas de corazón, circulatorios, personas mayores, enfermedades respiratorias, obesidad y otras afecciones, tienen mayor riesgo de padecer los golpes de calor.

En Novagés, expertos en Prevención de Riesgos Laborales, recordamos que el sentido común es el que debe imperar ante situaciones de riesgo. Ponga la seguridad de sus trabajadores en manos de profesionales: contacte con nosotros y pida más información.

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