El acceso a la vivienda nueva puede convertirse a veces en una tarea ardua. Por eso, cada vez es más frecuente recurrir a las reformas y rehabilitaciones de estructuras ya existentes. En este sentido, es primordial tener en cuenta los posibles riesgos laborales en obras de rehabilitación a los que se enfrentan los trabajadores. Hablamos de ellos en nuestro blog de Novagés.

Riesgos laborales en obras de rehabilitación

Las obras de rehabilitación de edificios son trabajos que conllevan una serie de riesgos laborales que es importante conocer y prevenir para proteger la salud y seguridad de los trabajadores.

Entonces, ¿cuáles son los principales riesgos en obras de rehabilitación?

Por un lado, están las caídas y derrumbes, que se sitúan entre los riesgos más comunes en este tipo de obras. Esto puede deberse a la presencia de elementos inestables en la estructura del edificio, a la falta de medidas de protección adecuadas o a la realización de trabajos en altura sin las debidas precauciones.

Por otro lado, durante las obras de rehabilitación, los trabajadores pueden entrar en contacto con elementos en mal estado. Entre ellos, cables eléctricos, tuberías de agua o gas, o materiales contaminantes como amianto o plomo.

Al mismo tiempo, los trabajadores de este sector también pueden estar expuestos a agentes físicos, como ruido, polvo, vibraciones o temperaturas extremas.

Además de ello, los trabajos de rehabilitación a menudo requieren realizar tareas repetitivas o forzar posturas incómodas. Esto puede llegar a ocasionar riesgos ergonómicos, como lesiones musculoesqueléticas.

Finalmente, el trabajo en obras de rehabilitación también puede generar riesgos psicosociales, como estrés, ansiedad o fatiga.

La prevención como mejor arma

Como siempre comentamos en Novagés, la prevención es vital para evitar todo tipo de riesgos y accidentes.

Así, tras evaluar los posibles riesgos específicos de cada obra, hay que implementar las medidas de protección necesarias que eliminen o minimicen dichos riesgos. También es importante el uso de EPIs y de la señalización precisa de todo tipo de peligros.

Por último, los trabajadores deben recibir la formación pertinente para poder desempeñar su labor sin riesgos.