En muchas comunidades autónomas se marca el 15 de junio como la fecha no oficial de apertura de las piscinas municipales de verano. Lo mismo sucede con las piscinas de las comunidades de vecinos. Por eso, ahora que empieza la temporada de piscina estival, en Novagés hacemos un repaso por los principales riesgos laborales en el mantenimiento de piscinas.

Riesgos laborales en el mantenimiento de piscinas

El trabajo de mantenimiento de piscinas abarca un amplio abanico de actividades o responsabilidades. Tanto es así, que dependiendo del tamaño de las instalaciones, suele haber varios trabajadores que se encargan de ello.

Por un lado, está la parte de la limpieza, que puede dividirse entre la limpieza específica del vaso de la piscina y la limpieza referente al resto de las instalaciones.

Por otro lado, puede existir la figura del técnico de mantenimiento de la maquinaria de la piscina. Especialmente cuando se trata de piscinas grandes que disponen de depuradora o sistema de filtrado.

Además, puede haber personal específico para el mantenimiento de las instalaciones o montajes eléctricas, alumbrado, fuerza, etc. En ocasiones, también hay un apartado especial para el mantenimiento de toda la fontanería y circuitos de depuración.

Otros trabajos, no relacionados directamente con el mantenimiento de la piscina, pero que comparten recinto serían los conserjes o taquilleros, los socorristas, monitores de enseñanza y personal de animación.

Independientemente de la tarea que tengan asociada, todos estos trabajadores se enfrentan a una serie de riesgos laborales comunes.

Riesgos asociados a las condiciones climatológicas

Al tratarse de piscinas de verano (en la gran mayoría de los casos) el calor y el sol suponen riesgos por radiaciones UVA y UVB sobre ojos y piel, quemaduras, lesiones oculares, golpes de calor, insolaciones, etc.

La presencia de agua y altas temperaturas también puede atraer a diferentes insectos, que pueden picar a trabajadores y usuarios.

Por último, las condiciones ambientales de calor y humedad, así como el contacto con determinadas sustancias químicas, pueden deteriorar las diferentes estructuras e instalaciones.

Riesgos químicos y biológicos

Entre los riesgos laborales en el mantenimiento de piscinas destacan los químicos y biológicos.

Los primeros, están directamente relacionados con las sustancias utilizadas para el tratamiento de las aguas y la limpieza del recinto.

Los segundos, pueden proceder de las condiciones higiénicas y de salud de los trabajadores y usuarios, de un inadecuado tratamiento del agua y falta de limpieza de las instalaciones.

Otros riesgos laborales en el mantenimiento de piscinas

Además de los riesgos anteriores, existen otros que no podemos olvidar, como son las caídas, golpes, ahogamientos, cortes, sobreesfuerzos, contactos eléctricos, estrés laboral, etc.