El mundo del vino entraña un gran número de puestos de trabajo diferentes, cada uno con sus riesgos asociados. Por eso, hoy en Novagés hacemos un repaso a los más frecuentes riesgos laborales en el sector vitivinícola en España.

Riesgos laborales en el sector vitivinícola

Riesgos asociados a la producción en el viñedo

Para producir el vino es imprescindible cultivar, cuidar y cosechar las uvas. Por tanto, los riesgos laborales en el sector vitivinícola comienzan ya desde el campo.

Así, tenemos por un lado a los agricultores o viñadores, que se enfrentan a diferentes riesgos. Entre ellos, las caídas, cortes, atropellos, atrapamientos o golpes con máquinas, así como los trastornos musculoesqueléticos.

Este personal también debe manipular a menudo productos fitosanitarios y abonos, por lo que se enfrentan a la exposición a agentes químicos.

Por otro lado, tenemos a los conductores de tractores viñeros, especialmente diseñados para la recolección de la vid. Son tractores más estrechos y más altos que otros modelos, lo que incrementa el riesgo de vuelco. También se enfrentan a atrapamientos y atropellos.

Finalmente, ambos grupos de trabajadores deben pasar mucho tiempo al aire libre, expuestos a las inclemencias climatológicas.

Riesgos asociados a la elaboración en la bodega

Una vez que las uvas se han recolectado, pasan a la bodega, donde comienza el proceso de elaboración del vino.

En primer lugar, se descargan los racimos recolectados, generalmente desde los remolques de los tractores, camiones o incluso desde cestas, dependiendo de las técnicas de cada bodega. En este punto, los trabajadores deben evitar sobreesfuerzos, golpes y caídas.

El resto del proceso suele estar bastante mecanizado. Aún así, es fundamental que los trabajadores conozcan los riesgos derivados de cada puesto y respeten las medidas preventivas.

Una vez que se ha obtenido el mosto y se va a proceder a su fermentación, hay que prestar especial atención a los gases y vapores emanados, por su posible toxicidad. No solo durante el propio proceso, sino también durante la limpieza de los depósitos o cubas.

Riesgos asociados al embotellado 

Por último, una vez que el vino está listo, debe embotellarse y distribuirse. Una vez más, es un proceso automatizado y controlado por personas. El espacio de trabajo debe contar con medidas que impidan los atrapamientos, aplastamientos, caídas, etc.

Conclusión

En este artículo hemos nombrado solo algunos de los riesgos laborales en el sector vitivinícola, pero podríamos incluir muchos otros asociados a esta actividad.

Por ejemplo, los relativos al almacenaje de las botellas de vino y a su distribución. Pero también a las propias bodegas en sí, los enólogos y guías turísticos.