Los EPI o Equipos de Protección Individual son los medios o dispositivos que sirven para garantizar la protección de un trabajador durante el desempeño de su tarea. Hoy en Novagés nos centramos en los guantes de protección individual, un indispensable en muchos sectores.

La importancia de los guantes de protección individual

Nuestras manos son una herramienta indispensable para nuestro día a día, tanto a nivel personal como laboral.

En el ámbito laboral, las manos están en exposición constante a diferentes tipos de riesgos. Por tal motivo, deben protegerse de manera eficiente, eligiendo los guantes de protección individual adecuados para cada trabajo.

Dependiendo del tipo de actividad a desempeñar, las manos se exponen a diferentes riesgos laborales.

Entre los más frecuentes están los cortes, quemaduras, pinchazos, picaduras, desgarros, aplastamientos y los daños por contacto eléctricos o con productos químicos.

Tipos de guantes de protección

Existen diferentes tipos de guantes de protección individual, que se confeccionan en diferentes materiales y se clasifican en función del riesgo frente al que protegen:

  • cortes y pinchazos: textiles, de malla metálica o cuero.
  • microorganismos: fabricados de elastómeros.
  • riesgos térmicos (contra frío, calor y fuego).
  • riesgos eléctricos: de plástico o elastómeros, disipan la acumulación de carga electrostática y aíslan de la electricidad.
  • productos químicos: fabricados de elastómeros.
  • riesgos mecánicos: textiles, de cuero o de elastómeros.
  • radiación ionizante y contaminación radioactiva
  • vibraciones

Además de esta clasificación general, existen determinados guantes diseñados especialmente para ciertos gremios. Es el caso de los soldadores, bomberos, los que utilizan cuchillos o sierras de cadena, etc.

Otra clasificación atiende a la categoría o gravedad del riesgo frente al que protegen:

  • I: riesgo mínimo-bajo, como jardinería, protección térmica que no alcance los 50ºC, etc.
  • II: riesgo intermedio, como guantes térmicos hasta 100ºC, guantes mecánicos, de soldadores, etc.
  • III: riesgo elevado que puede provocar daños irreversibles o potencialmente mortales, como bomberos, productos químicos, guantes térmicos para temperaturas superiores a 100ºC, etc.

Elegir los guantes de protección individual adecuados

Finalmente, queda recordar que la elección de los guantes adecuados es fundamental para garantizar su eficacia.

Por un lado, deben estar confeccionados según las normativas de seguridad vigentes para cada caso.

Por otro lado, deben elegirse los guantes que protejan frente a los riesgos a los que se exponen los trabajadores en su actividad.

Además, los guantes deben corresponder a la talla de cada trabajador, ajustándose de manera adecuada pero sin limitar las destrezas necesarias para su actividad.

Por último, los guantes deben ser reemplazados con la frecuencia necesaria para garantizar su protección.