Aunque siempre han tenido un papel muy importante en nuestra sociedad, el personal de limpieza ha cobrado todavía más relevancia por el coronavirus. Se trata de un trabajo imprescindible que entraña una serie de riesgos laborales. Hoy en Novagés nos centramos en los riesgos químicos en el sector de la limpieza.
Principales riesgos químicos en el sector de la limpieza
Los trabajos de desinfección y limpieza requieren de forma inherente el uso de diferentes productos químicos. Cada superficie o área puede requerir de sustancias concretas, muchas de las cuales están clasificadas como peligrosas, tanto para quienes las manipulan, como para el medio ambiente y/o las instalaciones o equipos de trabajo.
Por tal motivo, el uso de este tipo de productos requiere de una serie de medidas preventivas, que variarán dependiendo de la peligrosidad del producto, la forma de aplicación, su almacenamiento y transporte y el entorno de trabajo donde se empleen.
Tipos de productos de limpieza
Los riesgos químicos en el sector de la limpieza dependen directamente del tipo de producto utilizado.
Detergentes
Su finalidad principal es el lavado, tanto de ropa, vajillas o superficies (ventanas, moquetas, muebles, etc.). Están compuestos por componentes esenciales (tensioactivos) y otros complementarios que ayudan a desarrollar detergencia. Es decir, permiten que la suciedad se disuelva, separe o disperse. También pueden presentar acción desinfectante.
Jabón de lavar
Se obtiene mediante la reacción de grasas (aceite o cuerpo graso) con una base química (álcali) y se utiliza para lavar ropa y superficies.
Limpiadores
Su destino es la limpieza y mantenimiento de objetos, tejidos y superficies. Aunque también se incluyen los productos para purificar o aromatizar el ambiente y otros limpiadores con acción desinfectante.
Aditivos y coadyuvantes
Añaden nuevas propiedades interesantes a los productos de limpieza.
Agentes tensioactivos
Son compuestos que influyen en la tensión superficial existente entre dos líquidos insolubles. Pueden ser iónicos, no iónicos y anfotéricos.
Reforzantes
Su misión es reforzar la acción y propiedades de otros componentes de los productos de limpieza.
Otra clasificación general de los limpiadores
Por otro lado, existen otras maneras más generales de clasificar los productos de limpieza, que detallamos a continuación.
Ambientadores
Proporcionan un aroma agradable a los diferentes habitáculos.
Captadores de polvo y abrillantadores
Sirven para eliminar el polvo y abrillantar las superficies, como suelos y mobiliario.
Cristalizadores
Su destino es abrillantar o sellar suelos duros, como los de terrazo o mármol.
Desatascadores
Liberan la suciedad adherida en las paredes interiores de conductos y cañerías.
Desengrasantes
Sirven para eliminar grasas y aceites en superficies y tejidos.
Desincrustantes
Se emplean para eliminar toda acumulación sólida adherida con fuerza a las superficies, como el cemento o los depósitos de cal.
Desinfectantes
Destinados a eliminar microorganismos, por ejemplo la lejía.
Limpiacristales
Empleados básicamente para la limpieza de elementos de vidrio y cristal, como espejos, ventanas, lámparas, etc. También pueden servir para la limpieza de superficies poco porosas.
En un próximo post de Novagés explicaremos los riesgos químicos en el sector de la limpieza asociados a los principales productos, así como posibles medidas preventivas.
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