Aunque estamos acostumbrados a hablar sobre riesgos laborales asociados con el calor, como los golpes de calor en verano o el estrés térmico, lo cierto es que también deberíamos hablar del frío como riesgo laboral. Hoy en Novagés abordamos esta temática.

¿Podemos considerar el frío como riesgo laboral?

La temperatura del entorno laboral de los trabajadores es fundamental para un correcto desempeño de sus labores. Por eso, lo que se busca es un confort térmico, que permita realizar sus funciones de manera cómoda y segura.

El frío continuado en el lugar de trabajo origina problemas a nivel físico y psicológico, que deben considerarse como riesgos laborales.

Riesgos físicos derivados del frío

A nivel físico, los síntomas más habituales son entumecimiento, dolor articular, dolor de cabeza, dolor muscular y sensación de agarrotamiento o contracturas musculares.

En exposiciones prologadas al frío y en los casos de temperaturas muy bajas, se puede sufrir hipotermia. Si no se trata, la hipotermia puede tener consecuencias fatales, que pueden llegar hasta el fallecimiento.

Por otra parte, el frío puede provocar una bajada de defensas, haciendo al cuerpo más vulnerable a las enfermedades. Es por eso que se registran más catarros y gripes en invierno. Estas dolencias pueden derivar en bajas laborales.

No podemos olvidar que el frío puede conllevar un riesgo importante para la salud cardiovascular. Hay estudios que demuestran que el riesgo de infarto de miocardio aumenta un 20% en condiciones de bajas temperaturas. Esto es debido a que el cuerpo, en su afán por retener el calor, contrae los vasos sanguíneos. De este modo, se disparan los riesgos de obstrucción y accidentes vasculares.

Riesgos psicológicos derivados del frío

A nivel psicológico, el frío puede provocar falta de concentración, confusión, disminución de la creatividad y somnolencia. Por si esto fuera poco, cuando llega el mal tiempo aumentan los casos de problemas como depresión, tristeza, ansiedad y aflicción.

La prevención es siempre la mejor medida

Con todo lo que acabamos de detallar, ya nadie debería tener dudas en considerar el frío como riesgo laboral. Y como todos los riesgos en el entorno de trabajo, deben estudiarse para prevenirse y subsanarse.

Todas las empresas deben tener muy en cuenta el confort térmico de sus empleados en cualquier momento del año. Esto es fundamental, tanto en  referencia al lugar de trabajo, como la equipación de los trabajadores.

En Novagés somos expertos en Prevención de Riesgos Laborales, ayudando a las empresas a mejorar el confort de sus trabajadores, a la vez que su seguridad.

Contacte con nosotros y cuide de la salud de sus empleados.